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El embarazo ¿una dulce espera?
Lic. Mariana Olivera Sicóloga
La tarea integrativa del embarazo y la maternidad -en lo biológico, en lo psicológico y en la vida real- y los cambios que esto produce en la gestante, son mucho mayores que cualquiera que haya emprendido jamás una mujer.
La gestación es un paso a una vida distinta y con más responsabilidades, y como todo lo nuevo, ilusiona pero también asusta, puesto que, todo cambio despierta en el ser humano un sentimiento ambivalente: por un lado, deseo de crecer; por el otro, temor a lo desconocido y miedo a la pérdida.
Esperar un hijo es algo maravilloso, pero como todo lo desconocido, viene acompañado de una carga de misterio en el que sólo queda lugar para una certidumbre: que nuestra vida va a cambiar en forma radical. Este cambio puede acarrear tensiones o depresiones por la responsabilidad de la futura maternidad, las modificaciones del cuerpo, la situación familiar, por dejar de ser hija para pasar a ser madre, por los nuevos roles a cumplir...
Hasta que llegue el bebé, queda un largo camino de nueve meses, en los que tanto el cuerpo como la mente de la mujer se encuentran trabajando a pleno rendimiento para adaptarse a la nueva situación.
Esta es una etapa de ambivalencias y conflictos, en la que por una parte, la mujer se siente plena e ilusionada y por otra, puede sentir rechazo y temor por la llegada de un hijo. La confirmación de un embarazo convierte a una mujer independiente en un tutor irremplazable, en una creadora imprescindible para que ese pequeño bebé pueda desarrollarse y disfrutar de la vida y este hecho por sí solo, es suficiente motivo para asustar a cualquier ser humano.
Pero esto no está previsto en las expectativas de nuestra sociedad, quien tiende a idealizar la maternidad y a entenderla como un momento de satisfacción y felicidad plena.
Sin embargo, estas contradicciones que siente la madre frente a su embarazo y a su maternidad, son absolutamente normales; las mujeres transitan el embarazo viviendo sentimientos e ideas encontradas, la alegría de la espera y el nacimiento alterna con temores propios de la gestación, tanto en relación a ella misma como en relación al hijo que lleva en su vientre.
Por tanto, es importante que la embarazada pueda expresar libremente toda la sintomatología de su embarazo, todo lo que le acontece con el hijo y por el hijo, sin sentirse culpable. La futura madre debe poder hablar sobre sus ambivalencias y temores, sintiendo que eso es ella misma y no las características patológicas de un embarazo.
Creación: 18/04/2005 - Revisión: 18/04/2005
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Preguntas de usuarias
Anahí, 29 años, Perú
» Tenía año y medio tomando pastillas (jazmin), y he dejado de
tomarlas hace dos meses porque me gustaría quedar embarazada, pero al
mismo tiempo me detectaron unos nódulos en la tiroides, el
diagóstico fue "bocio multinodular", pero no tengo ni hiper ni
hipotiroidismo, entonces, quiero saber si el medicamento que estoy
tomando para la tiroides (levotiroxina sodica), me va impedir quedar
embarazada, o si tendría algun tipo de complicación
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